Qué se siente con el mal de altura
A partir de unos 2700 metros de altitud, el cuerpo empieza a adaptarse a la bajada de presión atmosférica, la menor concentración de oxígeno y el aire seco. Los síntomas habituales son dolor de cabeza, falta de aire, opresión en el pecho, pérdida de apetito, febrícula, mareos y fatiga; algunas personas, por la falta de oxígeno, presentan labios y uñas amoratados, somnolencia o insomnio, y otras, por la sequedad, tienen la piel áspera, los labios agrietados o hemorragias nasales.
Qué hacer cuando aparecen
Lo principal es descansar: reducir la actividad, comer de forma constante, beber mucha agua y abrigarse; la mayoría de las personas se alivia progresivamente en uno o dos días. Si aparecen síntomas graves como edema, dificultad para respirar o un resfriado fuerte, hay que acudir al médico a tiempo, administrar oxígeno y, si es necesario, descender cuanto antes a zonas de menor altitud; Lhasa tiene vuelos de salida todos los días, por lo que la evacuación resulta relativamente sencilla.
Cómo aliviarlo
Mantenga la calma, camine despacio, no corra ni cargue objetos pesados, no beba alcohol ni fume los primeros días, abríguese y posponga el primer baño. Un dolor de cabeza leve no requiere oxígeno inmediato; deje primero que el cuerpo se adapte por sí mismo, salvo que el médico indique lo contrario.
Quiénes deben ser prudentes
Quienes padecen cardiopatías graves, hipertensión no controlada, asma grave u otras enfermedades respiratorias graves no deberían viajar al Tíbet; las viajeras embarazadas deben consultar a un médico antes de partir. Si se tiene un resfriado evidente antes de salir, se recomienda emprender el viaje una vez curado.
Avión o carretera
El avión es rápido; tras llegar se puede descansar directamente y, si aparece malestar, es fácil acudir al médico. Por carretera la altitud sube gradualmente, lo que en teoría favorece la adaptación, pero los trayectos largos en coche son agitados y se cruzan puertos de gran altitud, lo que supone un gran desgaste físico y puede incluso provocar la reacción. Se puede elegir según el tiempo y el estado físico.